
Viendo el nuevo Soul Calibur y Virtua Fighter, se aprecia un salto cuantitativo y cualitativo en los atributos de las luchadoras. Cada nueva hornada de juegos de lucha, se ha caracterizado por el aumento de los senos de las luchadoras. En la next generation llega al extremo (que no me molesta que coste). Hizo falta un par de sábanas para confeccionar el escueto sostén que luce Ivy. Además su ginecólogo necesito mas de 3 horas para hacerle una mamografía. Y es lógico ver estos senos en luchadoras tan dotadas, puesto que el consumidor de este tipo de juegos suele ser un depredador de porno. No me negareis que el frikón adicto al Soul Calibur no es adicto a páginas subidas de tono.
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