martes, 15 de enero de 2008

Hogar domótico


Me quedé de piedra hace unos días cuando visité la casa de unos amigos, un hogar del futuro, una casa domótica. Seguramente os preguntéis como puedo llegar a esa conclusión, es bien sencillo: Cuando llegué vi un timbre y una persiana cerrada. Toco el timbre, y como por arte de magia y hechizo, la persiana empezó abrirse sola, como poseída por impulso que nadie podía contener. Una voz (seguramente de un robot) me dijo desde arriba de unas escaleras "sube pá-rriba". Momento en el cual a mis espaldas la puerta robotizada empezó a bajar (creía alucinar, me parecía ser el propio yupi, en los mundos de yupi). Una vez arriba ví algo aún más sorprendente si cabe... una mesa llena de viandas y comestibles, seguramente algún tipo de bot doméstico habría preparado aquel festín, porque yo no ví a nadie más hacerlo. Está claro que un hogar tan domotizado, la comida debió ser manufacturada por máquinas. Olvidaba también el detalle de la iluminaria, puesto que esta se encontraba también encendida en sus respectivos candiles y aparentemente nadie la había encendido. No quiero ni imaginar el maquinón central que controla todo esto, debe tener una mente privilegiadísima. Tanto adelanto prodigioso me dejo extasiado, nunca había estado tan cerca del futuro, salvo aquella vez que una gitana me quiso leer la mano.

viernes, 11 de enero de 2008

Soy un erudito


Si señor, me estoy volviendo un auténtico erudito y versado en variadas materias, y todo gracias a Mocosoft. Antes era llegar las 23:30 de la noche y me conectaba al juego en red. Puesto que ahora no dispongo de tal opción (gracias a mocosoft y su mal nacida madre), me pongo a leer. Pensaréis que leo revistas de alto contenido erótico- porno, pero esa suposición no es cierta, panda de obsesos marginales. Leo libros (esas cosas que tienen páginas y letras): novelas, enciclopedias, tratados de urbanidad, literatura clásica, libros de historia de España, libros de leyes (para demandar en un momento dado a mocosoft) el libro gordo de Petete, Lecturas, y un largo ecetera. Mi cara está tomando un cariz de empollón en potencia (esta pontencia no de índole sexual...). Desde el adicto fomentamos una lectura responsable, desde el respeto y el cariño por los autores de dichos libros y tratados. También fomentamos ya que nos ponemos, una autovía (aunque sea indigna, pero algo es algo) para Granada- Motril, pero en este caso sin cariño ni respeto por nuestros legisladores.

Nota aclaratoría


Simplemete aclarar que el tipo empollón de la fotito del tema "soy un erudito", no es mía panda de sinvergüenzas. Yo soy más parecido a este otro: