
Desde el adicto hemos detectado ciertas carencias en el descanso de nuestros amigos jugones. En palabras llanas y entendibles: Que jugáis mucho jodidos adictos, y dormís bien poco. El proceso natural pide que la noche sea un periodo para dormir, y no para hacer el ganso jugando con esas maquinitas del copón. Tu patrón tiene que estar la mar de contento contigo, cuando te vea aparecer todo empanado, con una espuerta de sueño, y una cara perro que ni tu te aguantas. Si supiera que estuviste toda la noche jugando en tu mundo imaginario consolero, te echa de una bien dada bofetada, a la linda calle, o lo que viene siendo la pu*a calle. Además luego esta el tema de llegar con tu cuerpo y coche inmaculados al trabajo (y a tu hora), cosa difícil ya sea porque te despertaste con la hora justa y vas hecho un pordiosero, o porque vas dormido y te has estrellado con el coche. Esos deliciosos momentos que pasas a las 3 de la mañana jugando con tus videojuegos, te hacen decir con voz histriónica recién levantado: Me cago en la Habana, joer que sueño!!






