
Si señor, me estoy volviendo un auténtico erudito y versado en variadas materias, y todo gracias a Mocosoft. Antes era llegar las 23:30 de la noche y me conectaba al juego en red. Puesto que ahora no dispongo de tal opción (gracias a mocosoft y su mal nacida madre), me pongo a leer. Pensaréis que leo revistas de alto contenido erótico- porno, pero esa suposición no es cierta, panda de obsesos marginales. Leo libros (esas cosas que tienen páginas y letras): novelas, enciclopedias, tratados de urbanidad, literatura clásica, libros de historia de España, libros de leyes (para demandar en un momento dado a mocosoft) el libro gordo de Petete, Lecturas, y un largo ecetera. Mi cara está tomando un cariz de empollón en potencia (esta pontencia no de índole sexual...). Desde el adicto fomentamos una lectura responsable, desde el respeto y el cariño por los autores de dichos libros y tratados. También fomentamos ya que nos ponemos, una autovía (aunque sea indigna, pero algo es algo) para Granada- Motril, pero en este caso sin cariño ni respeto por nuestros legisladores.







